Grupos de lactancia
El primer año de vida de nuestra criatura es para la madre un período de mucha vulnerabilidad emocional. Si además somos madres por primera vez las dudas e inquietudes están muy presentes. Y nuestra sociedad no ayuda. La individualización, la disgregacioń, el aislamiento de nuestro sistema social conlleva la soledad materna, dificultando mucho el contacto con otras madres que permita compartir vivencias, emociones, dificultades y también alegrías, ilusiones, momentos de disfrute.
Para compensar esta carencia de nuestro modelo social surge el grupo de lactancia.
El grupo de lactancia: un lugar donde la maternidad es acogida en su necesidad.
El objetivo del grupo de lactancia es proporcionar un espacio seguro para compartir dudas, miedos, dificultades, preocupaciones entorno a la maternidad y la crianza.
Está dirigido a mujeres embarazadas y madres y padres de bebés de 0 a 2 años de edad.
Los grupos de lactancia que factilito siguen el enfoque del modelo de prevención y promoción de la salud infantil de APPSI, asociación a la que pertenezco. Son realmente grupos de apoyo a la crianza porque en ellos tratamos cualquier tema relacionado con la crianza, la maternidad y la paternidad.
Son grupos dinámicos en los que los temas que tratamos van surgiendo de la propia vivencia de las personas que acuden a ellos.
En APPSI tenemos una visión sistémica, es decir, entendemos al ser humano en interacción con el entorno. Nuestro objetivo es ayudar a que esa interacción del entorno con la criatura sea lo más saludable posible para favorecer el apego seguro. Desde esta perspectiva en el grupo de lactancia aprendemos a conocer al bebé; nos damos cuenta de que hay prácticas sociales, creencias y tendencias de nuestra cultura que perjudican al bebé y a la madre; aprendemos a identificarlas y a tratar de contactar con las criaturas más desde nuestro instinto que desde nuestra educación.
En el grupo reflexionamos juntas, observamos juntas, aprendemos y comprendemos juntas, contactamos con sus necesidades y con nuestra esencia como madres.
Los grupos de lactancia son grupos dinámicos en los que madres, padres y mujeres embarazadas encuentran un espacio seguro para compartirse, un lugar de encuentro para constituirse una red de apoyo a la maternidad.
El grupo es abierto y gratuito. Desde APPSI entendemos que atender a la maternidad en esta etapa de máxima vulnerabilidad de madre y criatura es un servicio social.
La maternidad, igual que la criatura, necesita escucha, necesita empatía, necesita que se respete su propio ritmo, necesita acompañamiento, necesita contacto, necesita sensibilidad, necesita cuidado. Nuestro sistema social carece de todo ello.
La madre necesita espacios para crear red, para expresar sus emociones sin limitaciones y sin juicios y para contrastar sus vivencias, porque sabemos que desde ahí podemos evitar el sufrimiento de ambas, madre y criatura.
Desde el cuidado emocional de la madre se atiende el cuidado emocional de la criatura
1. -Favorecer la capacidad de contacto con las necesidades primarias del bebé. Necesidades de contacto amosoro, de atención a su llamada, de mirada afectuosa, de regazo cálido y atento, de amamantamiento sereno y presente. Necesidades y contacto que son propios de nuestra naturaleza, pero que, en muchas ocasiones, se ven limitados por nuestro carácter, nuestra organización social y nuestras instituciones sanitarias y educativas.
En el grupo de lactancia, a través de un entorno seguro, de la comunicación y la escucha grupal, del intercambio de vivencias, de información que favorece el cuestionamiento de tendencias sociales alejadas de las necesidades primarias de las criaturas, tratamos de favorecer nuestra natural capacidad de contacto.
El grupo de lactancia atiende a las necesdades primarias de las criaturas.
2.-Permitir la expresión de las emociones de la madre, del padre en un entorno seguro.
Sabemos que para que la madre pueda contactar con las necesidades de su criatura, para que pueda mantener la presencia que escucharlas requiere necesita estar también en contacto con sus propias emociones. Sin embargo nuestro modelo educativo va mermando la capacidad de sentirnos y sentir al otro.
Las emociones durante la maternidad son intensas, están en ocasiones conflictuadas y no siempre nos permitirnos sentirlas para dejarlas marchar o para abrazarlas.
En el grupo de lactancia las emociones son recibidas, escuchadas, sostenidas.
El grupo de lactancia es un espacio seguro que favorece el contacto contigo misma y con las necesidades de tu criatura para reducir su sufrimiento y el tuyo.
3.-Contrastar información con la presencia de una persona referente y formada en el desarrollo psicoafectivo de la infancia.
Además de contacto es importante tener cierta información. En la era digital, donde existe infinidad de contenido documental y lo tenemos a escasos movimientos de nuestras manos; en la que hemos perdido referentes y en la que información certera y contrastada se entremezcla con mitos, creencias y tradiciones no siempre saludables para el desarrollo de nuestras criaturas es fundamental contrastar para aprender a identificar aquello que son necesidades naturales, aquello que son necesidades sociales y las consecuencias de cada práctica, de cada tendencia, de cada costumbre.
La información nos permite tomar decisiones de manera consciente y no de manera automática. Conociendo las consecuencias y aceptando la responsabilidad que como madres y como padres tenemos ante nuestras criaturas.
En cada encuentro del grupo de lactancia surgen temas, aquellos que cada madre, cada padre trae ante una preocupación particular, ante una dificultad o una emoción que quiere compartir. El tema se comparte, se comenta, reflexionamos sobre él y se contrasta, ante la observación y escucha de quien modula, identifica o señala aquello que puede estar generando confusión por falta de información o descononimiento en una sociedad cada vez más alejada y confundida ante lo que son necesidades infantiles y salud psicoafectiva.
Contrastar la información, identificar las necesidades naturales y las necesidades sociales, tomar decisiones desde el conocimiento y la consciencia, asumir nuestra responsabilidad ante nuestras criaturas y desde ahí buscar nuestra manera de criar.
4.-Crear redes de apoyo para la crianza.
El grupo de lactancia es también un lugar donde encontrar otras madres y otros padres con los que crear redes de apoyo para la crianza.
Nuestra naturaleza necesita redes de apoyo, donde desde nuestra individualidad encontramos un lugar en el grupo y no es el individualismo el que nos lleva a mantener una forma de vida; donde la colaboración es un brisa que fluye entre las personas sin rupturas; donde cuando unas personas pueden están y cuando no, están otras, pero siempre hay alguien que atiende nuestra mano; donde el apoyo mutuo es el beneficio de todas, de quien da, porque se da, de quien recibe, porque se merece; donde la omnipotencia se esfuma, la gratitud nos enamora y la humanidad crece.
Donde las personas, sobretodo las madres, dejan de sentir que están solas en la crianza, donde pedir ayuda se hace posible, se reconoce humano y tiene la respuesta que se necesita y no la que se impone. Porque todas hemos necesitado ayuda durante la crianza.
Cuando nos hacemos madres, durante los primeros años, nuestra criatura necesita todo de nosotras, está en la etapa más vulnerable de su vida y depende plenamente de nosotras para satisfacer sus necesidades vitales. Está en nuestra esencia mirar a esa criatura, contemplar la maravilla de la vida y enamorarnos, aunque no siempre podemos, y otras veces el cansancio, el miedo, la preocupación nos superan. Y sin embargo ella necesita nuestro cuidado. Y nosotras también necesitamos ser cuidadas; en esos primeros años de vida, rara vez encontramos el tiempo y la manera de cuidarnos sin desatender sus necesidades, por eso, para poder seguir cuidándolas necesitamos encontrar redes de apoyo y de cuidado mutuo. A veces es la pareja, que consciente y empática, nos mima mientras nosotras cuidamos; a veces es la familia, que consciente y empática, nos trae comida, nos recoge la ropa, nos hace las camas. A veces, es difícil encontrar esa consciencia y esa empatía y es en otras madres, que comparten nuestra misma vivencia, en quienes encontramos ese apoyo mutuo mientras juntas cuidamos de nuestras criaturas.
El grupo de lactancia es una oportunidad para construirse esa red de apoyo y de cuidado compartido.
Durante la crianza una red de apoyo es especialmente necesaria.
El encuadre.
Cuando inicio un nuevo grupo de lactancia o de bebés con sus madres o figuras de apego, siempre hago un encuadre, así lo hacemos desde APPSI para dar a conocer los fundamentos, los objetivos, la dinámica, y contrastar expectativas, para que el grupo que estamos conformando hable un mismo idioma, aunque cada persona lo haga a su manera. Si una nueva díada llega al grupo cuando este ya ha empezado me gusta realizar ese encuadre de manera individual.
Es un momento breve pero importante en el que nos ponemos cara y piel y emoción, intercambiamos información y expectativas e iniciamos la relación que, como facilitadora, me va a unir a esas personas durante todo el grupo, con sus transformaciones porque todo se transforma en esta vida momento a momento, a medida que crecemos.
Los temas.
En los grupos de lactancia se trata cualquier tema relacionado con la crianza, la maternidad y la paternidad relacionados con la etapa evolutiva que va de los 0 a los 2 años.
La dinámica
Son grupos dinámicos. No son charlas monográficas sino que los temas que surgen en cada encuentro son fruto de la propia vivencia de las personas que acuden ese día y que deciden compartirlo en ese momento con el grupo.
A veces lo que se comparte son emociones para que dentro dejen de doler; a veces situaciones que se quieren contrastar con otras madres; a veces dudas concretas a las que buscamos una respuesta grupal; a veces solo necesitáis escuchar y sentiros escuchadas.
Qué sí es.
Es un espacio para vosotras, para que os sintáis libres de compartir con otras madres aquello que en cada encuentro os surja y que a veces en vuestro entorno no sentís la libertad de hablarlo, quizá por falta de escucha, quizá por demasiado juicio, quizá porque la presión social de ser madre no entiende nuestras necesidades.
Es un espaacio también donde los padres son bienvenidos, les permite a menudo ver en la mujer, que está criando a también su criatura, vulnerabilidades y necesidades que a veces desconoce y eso le suele ayudar a empatizar más con ella, algo que seguro la madre agradecerá. Además de ser un espacio donde sus dudas son acogidas, y su rol, frecuentemente distorsionado por la influencia social, es matizado, enfatizado y realzado.
Mi rol.
Todo ello con la presencia de una persona referente espacializada en el dsearrollo psicoafectivo que permite manener el foco de la dinámica grupal en la necesidad de la infancia.
¿Dónde?
Los grupos de lactancia los conformo allí donde hay un número de madres y padres suficiente para que la dinámica sea fluida. Si quieres información de los grupos que tengo abiertos ponte en contacto conmigo.
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